Fue sancionado por el Alcalde Carlos Fernando Galán el Acuerdo 1078 de 2026, el cual será puesto en marcha por la Administración Distrital para establecer medidas de flexibilización laboral y bienestar para las personas cuidadoras en el Distrito Capital y promover un entorno de trabajo más justo, que proteja su bienestar, la equidad y la dignificación de quienes cuidan, entre otras disposiciones.
Y es que la problemática de cuidar a quienes cuidan es algo vital para la ciudad, pues no en vano el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género (Omeg), de la Secretaría Distrital de la Mujer, en el Informe de Resultados de la Línea Base del Sistema Distrital de Cuidado identificó en el 2025 1.342.578 personas cuidadoras en Bogotá: 81 % corresponde a mujeres y 19 % a hombres, que realizan exclusivamente trabajos domésticos y de cuidado por más de 6 horas al día y sin ingreso adicional.
La desigualdad no termina allí: el 29 % de las mujeres que realizan trabajo de cuidado no remunerado lo hacen por más de 6 horas diarias y el 22 % ha renunciado a su trabajo o actividad económica para asumir esa labor. La exposición de motivos que acompañó el trámite de esta iniciativa identificó una brecha muy dura en las edades productivas: entre las mujeres de 29 a 59 años, el 28 % renunció a trabajar para cuidar; en los estratos 1, y 2 la proporción llega al 31 %.
En su mayoría, las 1.3 millones de personas en la capital del país que cuidan a otras llegan a sus lugares de trabajo a desarrollar su tarea cotidiana, mientras que en casa hay otra persona que las está esperando y que depende de ellas -total o parcialmente-, para comer, movilizarse, ir a terapia, ir al médico o simplemente poder subsistir. Y en muchos casos, el cuidador debe renunciar a su trabajo remunerado para dedicarse enteramente a las labores de cuidado sin recibir ninguna compensación; las mujeres son las que se ven más perjudicadas.
Es un círculo vicioso y, precisamente, este círculo es el que el acuerdo del concejal Torrado quiere ayudar a romper, poniendo al servicio de la ciudadanía el Acuerdo 1078 de 2026, el cual fue expedido y entró en vigencia el pasado 20 de agosto. Este propende por lograr un balance entre el trabajo remunerado y el trabajo de cuidado, pues quienes lo desempeñan hacen un gran aporte social y económico a la ciudad.
Porque los cuidadores no deberían tener que elegir entre trabajar por fuera de casa y cuidar en casa sin remuneración; deberían poder hacer las dos cosas, y tener condiciones de flexibilización laboral y de bienestar para poder desarrollar con tranquilidad y con salud mental ambas responsabilidades. “No debería ser trabajar o cuidar, sino trabajar y cuidar”.
¿Y qué beneficios trae el Acuerdo 1078 de 2026, de autoría del concejal Rubén Torrado, para los cuidadores y cuidadoras de Bogotá?
Con la puesta en marcha de este acuerdo de ciudad, la Administración Distrital deberá adoptar medidas como horarios flexibles y horarios escalonados de ingreso y salida; teletrabajo; trabajo remoto cuando el empleo se pueda hacer a distancia; y trabajo en casa temporal, en situaciones ocasionales, excepcionales o especiales.
Es decir, que lo primero en la lista es que las entidades y organismos distritales ajusten sus manuales de funciones y sus políticas internas para incorporar el teletrabajo, trabajo remoto, trabajo en casa y las demás medidas para las personas cuidadoras. Asimismo, deberán promover la participación de personas cuidadoras en los procesos de selección, con el propósito de garantizar su inclusión hasta en un 5 % de los empleos del Distrito, pero siempre de conformidad con las normas que regulan el empleo público.
Igualmente, contempla permisos y licencias breves para acompañar a citas médicas, terapias y a las diligencias propias de la labor de cuidado, con posibilidades de reprogramación o de compensar el tiempo. Cuando sea posible, se podrá priorizar traslados temporales de sede o redistribuciones de carga; protege la desconexión laboral y autoriza a las entidades a priorizar vacaciones o a hacer los ajustes razonables de turnos durante períodos críticos del cuidado.
¿A quiénes dará prioridad?
Las medidas de flexibilización se aplicarán prioritariamente a quienes cuidan niños y niñas menores de 12 años, personas con discapacidad permanente, personas mayores en situación de dependencia y personas con enfermedades de larga duración o enfermedades crónicas que requieran atención permanente.
¿Y qué se requiere para obtener los beneficios del acuerdo?
Quienes quieran acceder a los beneficios deberán obtener una certificación o concepto de la autoridad competente que acredite la condición de persona cuidadora. De esta manera se creará un marco de protección, pero también se exige a los cuidadores que acrediten la situación de cuidado que realizan.
¿Se aplicará a todas las empresas en Bogotá?
El Acuerdo 1078 solamente se aplicará en las entidades distritales y para su implementación se adelantarán campañas en las instituciones y organismos del Distrito sobre el papel de las personas cuidadoras y la no discriminación. Frente a las empresas privadas, el Distrito no podrá imponer las mismas reglas, pero hará la promoción de campañas y acuerdos voluntarios con los gremios y empresas para extender las prácticas de flexibilización.
¿Y cómo contribuirá el Acuerdo 1078 a la salud mental de los beneficiarios?
Otro beneficio muy importante del acuerdo es el cuidado de la salud mental de las personas cuidadoras. La Administración Distrital, en coordinación con la Secretaría Distrital de Salud y las entidades competentes, deberá promover la prevención y atención, difundir los canales oficiales de apoyo emocional- entre ellos la Línea 106, e incorporar en los programas de bienestar laboral y seguridad y salud en el trabajo una ruta prioritaria para los trabajadores que acrediten las responsabilidades de cuidado. Dicha ruta deberá contemplar orientación psicológica en autocuidado, apoyo social y servicios especializados.
Con la puesta en marcha del Acuerdo 1078, el concejal Torrado contribuirá a que la ciudad “cuide a quienes cuidan”, porque esta es una labor que involucra tiempo, atención y responsabilidades permanentes, y para cuidar a otros. El cuidador debe contar con todas las garantías para no perder su empleo, tener autonomía económica, tener un proyecto de vida y una buena salud mental. Es una tarea urgente que debe reforzar la Administración Distrital, con el fin de conciliar trabajo y cuidado y de ayudar a quienes laboran en el Distrito, para que no tengan que tomar decisiones difíciles como sacrificar su empleo.
AUNQUE BOGOTÁ YA TIENE UNA POLÍTICA DE CUIDADO, ESTE ACUERDO HACE UN APORTE MUY IMPORTANTE EN LA DIMENSIÓN LABORAL, PORQUE CUIDAR A OTROS NO PUEDE SER UNA CONDENA Y MUCHO MENOS PARA LAS MUJERES DE LA CIUDAD.
